La transición hacia las energías renovables en diferentes lugares exige que cada una de las instalaciones o soluciones opere a su mayor capacidad por el mayor tiempo posible. Es ahí donde aparece el mantenimiento predictivo y correctivo para estos equipos.
Al ser este uno de los principales desafíos para la duración y efectividad de los proyectos, es necesario comprender las diferencias entre un enfoque predictivo y uno proactivo.
Desde Geinor queremos crear una conciencia ambiental y al mismo tiempo operativa; es por esto que hoy resolveremos la siguiente inquietud. ¿Se debe esperar a que ocurra una dificultad para intervenir o es más eficiente técnica y económicamente anticiparse a los problemas antes de que afecten la producción?
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TogglePara comenzar, diremos que existen diferentes formas de cuidar los equipos que facilitan las soluciones de energía renovable. Pero es necesario entender que no todas las formas son iguales y adecuadas.
Es por esta razón que vamos a ahondar en cada una.
El enfoque reactivo es una de las estrategias más tradicionales y, como su nombre lo indica, se basa en reaccionar ante un evento puntual como una falla, mal funcionamiento o afectación directa de la solución instalada.
En el sector renovable, esto se traduce en intervenir cuando el equipo ya ha dejado de generar energía, lo cual, de cara al ahorro y los resultados planificados, puede marcar un riesgo y un impacto poco positivo.
A diferencia de la opción anterior, este método utiliza el análisis de datos de forma periódica con el objetivo de detectar anomalías mucho antes de que estas lleguen a ser una anomalía que afecte el rendimiento de las soluciones, sea de forma parcial o total.
Para que este método funcione, existen distintos pilares en los que se pueden basar:
Es cierto que para muchos puede ser mejor esperar y para otros lo ideal es anticiparse; por eso es necesario comprender que hay puntos a favor y otros que no son tanto en cada uno, y lo veremos a continuación.

Ahora que ya se sabe a qué apunta cada uno de estos métodos, es importante saber qué estrategia es la adecuada. Para hacerlo, es crucial poner en una balanza qué se gana y qué se arriesga con cada uno.
Antes de decir cada punto, recordemos que una de las claves está en proteger el ahorro de energía, cuidar el medio ambiente y sostener la rentabilidad a largo plazo.
| Tipo de mantenimiento | Ventajas | Desventajas |
| Mantenimiento correctivo | Su principal atractivo puede ser el “bajo coste inicial”, ya que no requiere invertir en algún tipo de software avanzado, ni sensores de monitoreo desde el primer día. Además de lo anterior, simplifica la planificación a corto plazo, eliminando la planeación a mediano y largo plazo, pues solo se actúa ante la emergencia. | El riesgo bajo este modelo es realmente alto, ya que puede provocar tiempos de inactividad prolongados que detienen la producción de energía y, por lo tanto, los ingresos se ven seriamente afectados. Esto genera entonces que a largo plazo los costes se disparen porque las averías graves suelen obligar a sustituir piezas que pueden ser costosas según el daño. |
| Mantenimiento predictivo | Esta solución permite la anticipación a los fallos en un alto porcentaje y de esta manera se reducen las paradas no programadas. Sumado a esto, no solo se evitan las averías de los equipos, sino que puede aumentar su eficiencia y reduce los costes en distintos aspectos. | Si hay un aspecto que se debe contemplar al implementar este método de mantenimiento, es que requiere una inversión inicial significativa en tecnología y sistemas digitales. Además, puede generar para algunos una dependencia de la tecnología. |
Finalmente, para tomar la decisión entre usar uno u otro método, es necesario ver esto como un apartado estratégico basado en los objetivos y cada tipo de edificación, ya que no es lo mismo una solución para una vivienda familiar, una edificación, una empresa o un campo fotovoltaico.
Lo anterior se sustenta en que esto puede definir si un proyecto será rentable a 10, 15 o 20 años, o si se convertirá en algo que genere constantemente gastos imprevistos.
Y si vamos más a fondo, podemos ver las razones que hacen determinante esta medida:
Maximización de la vida útil: Los equipos de energía renovable, como paneles solares, están diseñados para durar muchos años. El mantenimiento predictivo permite ajustar las intervenciones y evita cambios prematuros, garantizando que cada componente rinda al máximo durante todo su ciclo de vida útil y posteriormente poder reciclar sus componentes.
Protección del flujo de ingresos: En una planta solar o con una solución de geotermia, una falla no detectada a tiempo significa ingresos que son irrecuperables. Por ejemplo, pequeñas fallas ocultas pueden restar megavatios de producción diariamente sin que estos sean vistos.
Seguridad: Anticiparse a los fallos no solo ahorra dinero, sino que crea un entorno más seguro, evitando reparaciones de emergencia.
Otra alternativa puede ser el uso de una estrategia híbrida, que busca tener una base de mantenimiento predictivo con el fin de aumentar la eficiencia de la solución y desarrollar actividades correctivas solo en casos que sean extremos.
Actualmente, los líderes del sector optan por una estrategia híbrida: usar el mantenimiento predictivo como núcleo para maximizar la eficiencia y el correctivo solo para casos inevitables o externos.
Geinor
Tal como lo hemos mencionado en este artículo, el éxito de una solución de energía renovable no depende únicamente del estudio previo o una correcta instalación; es necesario llevar un cuidado de los equipos con el fin de que lo planeado pueda cumplirse.
En Geinor somos expertos en las diferentes fases de los proyectos, desde el acompañamiento y análisis previo, pasando por la implementación, así como el mantenimiento profesional para garantizar la máxima producción.
Nuestro objetivo es que en Euskadi se desarrollen proyectos de energías renovables duraderos, que favorezcan el medio ambiente y que lleven a que los usuarios ahorren y tengan una autonomía energética sostenible.
¿Quieres aprender más del mantenimiento de energías renovables y cómo garantizar la vida útil? Te damos de forma GRATUITA la siguiente guía en PDF: Mantenimiento predictivo vs Correctivo de GEINOR.
Conclusión
El mantenimiento predictivo o correctivo es una decisión que toma cada persona o proyecto según sus posibilidades, pero siempre será mejor tener presente aquellas cosas que pueden impactar de forma negativa a corto, mediano o largo plazo.
Es por esto que, basados en nuestros años de experiencia, siempre recomendaremos tener una estrategia preventiva que ayude a que cada equipo y solución sean más efectivos conforme el paso del tiempo.
Con el acompañamiento adecuado que aseguramos en Geinor, su inversión estará asegurada por muchos años y con el mejor rendimiento. Escríbenos si tienes dudas para poder ayudarte.
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